newspaper (1)Jeff Sullivan tuvo, toda su vida, un talento especial para convertir una cosas en otras. Él lo llamaba su “toque mágico”, una habilidad excepcional para construir nuevas máquinas de usos insospechados a partir de las piezas de otras. Desgraciadamente para él, Sullivan no poseía la misma capacidad para relacionarse con la gente, en la que siempre ha producido cierto recelo y rechazo. Con el paso de los años, la habilidad de Sullivan se convirtió en una obsesión que le ha impulsado a desarrollar el síndrome de
Diógenes: acaparar cada vez más y más basura, solo que Sullivan era capaz de utilizarla para diseñar extraños y útiles artefactos, destinados generalmente a hacer la vida de su creador más fácil. Aún así, la gente le consideraba un tipo extraño y huraño, por lo que Sullivan se fue encerrando cada vez más en sí mismo y volviéndose aún más excéntrico.

Sullivan nunca pensó originalmente utilizar su “toque mágico” para hacer el mal, pero cuando sus vecinos en la torre de apartamentos comenzaron a conspirar para echarlo de allí porque “devaluaba la propiedad al coleccionar basura” y Sullivan se dio cuenta de que los artefactos que les regalaba para ayudarles en las tareas del hogar eran objeto de burlas y devueltos de nuevo a la basura de la que surgieron sus piezas, montó en cólera y empezó a diseñar cachivaches tan extraños como peligrosos, que actuaban como trampas mortales para sus vecinos.Chatarrero

Cuando los “accidentes” en la torre de apartamentos comenzaron a ser ya demasiado frecuentes, la investigación correspondiente puso el punto de mira
sobre Sullivan, quien ya había decidido adoptar el nombre del Chatarrero y, ya que la humanidad lo discriminaba y trataba sin respeto, pensaba dedicarse al crimen profesionalmente. Pese a la ayuda de sus cachivaches, el Chatarrero fue detenido e ingresó en prisión.

Salió al poco tiempo, ya que con su avanzada edad y sin antecedentes su abogado consiguió que la justicia fuera magnánima con él. Lejos de reformarse, Sullivan volvió más convencido que nunca de que debía dedicarse al crimen. Algo enajenado, cogió sus ahorros y adquirió con ellos un desguace de automóviles para convertirlo en su base secreta y fuente inagotable de piezas para sus invenciones.

Ayudado por varios de sus inventos, el Chatarrero robó varios bancos y joyerías hasta que fue nuevamente apresado y devuelto entre rejas. El botín se recuperó intacto: el viejo no necesitaba el dinero ni parecía tener voluntad de utilizarlo para nada, los robos eran, más bien, una forma de demostrarle al mundo lo que Sullivan era capaz de hacer. Trágico hasta el patetismo, es sin embargo un grave error menospreciar al Chatarrero, pues su capacidad para construir artefactos le permite desarrollar trampas que podrían acabar con la vida de decenas de personas. Actualmente cumple condena en la Penitenciaría de Lighthouse Rock, pero por su elevada edad es más que probable que salga en libertad próximamente.

 

Nuestro amigo Jeff nos ha acompañado ya a 3 eventos diferentes: 

No solo campos de marte 2016Euskal Encounter 2016Euskal Encounter 2017